lunes, 3 de junio de 2013

Las bibliotecas ante el desafío del libro electrónico

♦ Interesante aporte de Diario de Navarra a la problemática de las bibliotecas ante la llegada del e-book
Diario de Navarra / España
02/06/2013


     Más de quinientos años después de que la imprenta permitiera la proliferación de las bibliotecas públicas, el mundo del libro pasa por una nueva revolución, de tinta digital y pantallas táctiles, que desafía los pilares que sustentan el tradicional préstamo de obras.

     Este año se estrenará en Texas la primera biblioteca totalmente digital de EE UU, BiblioTech, un centro con aspecto de tienda de Apple sin espacio para tapas duras y hojas de papel gastado.

     En su lugar, la instalación ofrecerá una colección de ordenadores y "e-readers", que los usuarios se podrán llevar a casa para leer hasta 10.000 títulos almacenados en internet, los cuales también serán accesibles vía web para quienes ya tengan dispositivos compatibles.

   
 El ambicioso proyecto es visto por sus impulsores como un modelo que podría cambiar el aspecto de las bibliotecas para siempre. Para otros, es un experimento condenado al fracaso.

     "No funcionará, no en este momento. La gente aún quiere libros impresos", afirmó de forma categórica Carrie Russell, directora del Programa de Acceso a Información de la Oficina de Tecnología de la Asociación de Bibliotecas de EE UU (ALA), la organización bibliotecaria más importante del país.

     A pesar de su nombre vanguardista, BiblioTech no es el primer intento similar en EE UU, aunque sí es el más mediático. Tanto en Newport Beach (California), como en Tucson (Arizona), se plantearon bibliotecas digitales, aunque terminaron por recuperar las habituales estanterías con libros ante las quejas de los usuarios, apegados al papel.

     La fórmula, no obstante, sí ha prosperado en centros universitarios.

     "Creo que mucha gente prefiere acurrucarse en la cama con un libro físico, le gusta la sensación de sostenerlo, pasar las páginas", explicó Russell, que insistió en que las bibliotecas públicas de EE UU siempre se han adaptado a los cambios tecnológicos, aunque no a toda costa.

     Durante años, las editoriales han vendido libros a las bibliotecas que adquirían la propiedad sobre los ejemplares, que prestaban a su discreción. Con los "e-book", al igual que ocurre con un "software" o la música digital, lo que se negocia son licencias de uso, que se renuevan anualmente.

     "Estamos preocupados, no queremos tener que pagar una y otra vez", comentó Russell, que señaló que no existe un consenso sobre cómo tratar el asunto, el cual se está negociando entre bibliotecas y editoriales.

     En EE UU, dada la fragmentación de la red de bibliotecas, con cerca de 9.000 instituciones independientes, y las leyes antimonopolio que impiden a las editoriales acordar una estrategia común, es previsible que no se llegue a implantar un único sistema de préstamo de libros electrónicos que funcione en todo el territorio.

      "El mayor reto es proteger los derechos de autor", apuntó Andi Sporkin, vicepresidenta de Comunicaciones de la Asociación de Editoriales de EE UU (AAP).

     Sporkin aseguró que el problema "es complejo" y que las bibliotecas se empeñan en mantener el viejo modelo de propiedad sobre las obras.

     Russell argumentó que no se trata tanto de la posesión como de su control ante la dependencia que existe de empresas que ofrecen la infraestructura para alojar los archivos de los libros y el "software" para los préstamos.

     "Si la biblioteca rompe su relación con el intermediario para cambiar a otro, éste se lleva los libros", se quejó Russell.

     Compañías como OverDrive es una de las líderes del mercado en alojamiento y distribución de "e-books" y audiolibros, un millón de títulos digitales en total de más de 2.000 editoriales como Random House y HarperCollins, y ofrece servicio a bibliotecas en todo el mundo.

     Un informe del Pew Research Center publicado a finales de diciembre constató un cambio de tendencia en el mercado del libro. En 2012, el número de usuarios de "e-books" creció del 16 al 23 por ciento en EE UU, mientras que la cifra de amantes del papel cayó del 72 al 67 por ciento.

     A pesar de todo, Russell no cree que los libros electrónicos y su disponibilidad a través de internet vayan a acabar con la biblioteca como institución, porque "se hacen más cosas que prestar libros" y son lugares donde "la gente descubre autores".

     La amenaza no son los "e-books", sentenció Russell, "es la falta de financiación" para mantener los centros abiertos



martes, 28 de mayo de 2013

Abrirá en EE.UU. la primera biblioteca sin libros a final de 2013

♦ El estado de Texas en Estados Unidos, inaugurará próximamente la que se considera es la primera biblioteca sin libros físicos del mundo. Conozca más detalles sobre este proyecto pionero
Finanzas Personales / Colombia
28/05/2013 - 18:36


     Una biblioteca sin libros suena a chiste, excepto para los que pronto inaugurarán en Texas, Estados Unidos, la que se considera es la primera biblioteca pública sin libros de papel del mundo.

     La llamada BiblioTech es un ambicioso proyecto que se instalará este verano (en el hemisferio norte) en un distrito de bajos recursos, en el sur de la ciudad de San Antonio. 

     Dispondrá de 100 libros electrónicos para prestar y docenas de pantallas donde el público podrá buscar, estudiar y aprender habilidades digitales.

     Sin embargo, es muy posible que muchos opten por acceder a los 10.000 libros digitales desde la comodidad de su hogar, ya que la biblioteca incluye un sistema para que los usuarios puedan acceder telemáticamente a los títulos fácilmente.

Biblioteca digital

     A la coordinadora del proyecto, Laura Cole, no le gusta que se le llame "biblioteca sin libros", sino más bien "biblioteca digital".

     "Para nosotros es una solución obvia a un problema creciente", explica en referencia al "explosivo" aumento de la población de los suburbios que rodean la ciudad de San Antonio.

     "Hemos tenido que encontrar la manera de proporcionar servicios a estas áreas no incorporadas. 

     Mientras la ciudad hace un buen trabajo proporcionando bibliotecas públicas, sólo pueden ser utilizadas fácilmente por gente que vive ahí".

     Además de ofrecer libros digitales a cerca de 1,7 millones de personas, la BiblioTech, cuyo costo de construcción fue de US$1.5 millones, busca convertirse en un referente educativo para la comunidad.
La institución se asociará con escuelas locales y ofrecerá cursos de escritura permaneciendo abierta hasta tarde.

La iBibioteca
     El plan para abrir una biblioteca digital en la zona cobró fuerza tras el éxito de la biblioteca sin libros de la escuela de ingeniería de la Universidad de Texas San Antonio (UTSA), que abrió sus puertas hace tres años.

     Fuera de Texas las bibliotecas sin libros en ámbitos académicos también se han estado pupularizando en los últimos años, sobre todo en las disciplinas de ciencia, matemáticas e ingeniería.

     Se espera que en Reino Unido se habilite una pronto en el Imperial College de Londres, que anunció el pasado año que el 98% de sus colecciones de revistas serían digitales, suspendiendo la compra de libros de texto impresos.

Sentir un libro
     Las bibliotecas digitales no son baratas para universidades y autoridades locales en momentos de austeridad económica. El producir versiones digitales de libros de texto impresos puede ser costoso, ya que los usuarios esperan más actualizaciones que con los libros de papel.

     Por otra parte, hay algunas bibliotecas que nunca serán digitales porque sus colecciones incluyen libros históricos. Aunque muchos de estos textos están siendo digitalizados en programas como los que impulsan empresas de tecnología como Google.

     Christopher Platt, director de colecciones y circulación de la Biblioteca pública de Nueva York (NYPL), afirma que acceder a una versión digital de un libro a veces no es suficiente.

     "La gente viaja desde todo el mundo a nuestra biblioteca, no sólo para acceder a un objeto, sino para tocarlo y sentirlo", asegura. "No es algo sentimental, es importante".

     Sin embargo, la NYPL también está abrazando el mundo digital con entusiasmo ofreciendo materiales accesibles virtualmente.

     La biblioteca tiene 91 sucursales en toda la ciudad y el año pasado prestó 880.000 libros digitales; cinco veces más que en 2008, afirma Platt.

     "Si imaginas los libros electrónicos como una sucursal virtual, sería la número dos en términos de uso mensual", añadió.

Fuente esencial
     El autor de libros infantiles Alan Gibbons es un firme creyente en el papel de las bibliotecas, especialmente las que están en las escuelas y tiene ciertos reparos con respecto a una biblioteca sin libros.

     "Tenemos que gestionar el cambio de forma inteligente. El peligro es que leer se convierta en algo atomizado".

     Según él, el espacio de la biblioteca y la figura del bibliotecario son elementos cruciales. Los libros pueden ser sustituidos por e-readers (lectores digitales), pero el escritor afirma que un espacio virtual no puede sustituir al edificio de la bibiloteca. 

     Trabajando en escuelas internacionales en China y Tailandia, Gibbons dice haber notado que incluso en los centros educativos de élite, donde los niños recibían un iPad, la biblioteca de la escuela estaba llena de libros reales, lo que dice, era visto como una fuente esencial.


♦ MI OPINIÓN

     Hay pocas personas tan dispuestas como yo a recomendar un e-book, pero de ahí a crear una biblioteca íntegramente digital estamos lejos. Me parece que es más una búsqueda de novedad, modernidad y falso avance tecnológico que una necesidad real.

     Hoy día el que quiere un libro sin pasar por una biblioteca lo descarga pirata, si no entró a una biblioteca cuando se lo ofrecían en papel, ¿qué les hace pensar que lo hará cuando se lo den en un pen-drive? 

     Tiempo al tiempo, el e-book está encontrando su lugar en el mundo, y los libros de papel están aprendiendo a convivir con ellos. Aislar unos de otros no soluciona nada, ya que al fin y al cabo atienden al mismo público: los lectores.




viernes, 19 de abril de 2013

Reseña: Artemis Fowl y la hora de la verdad

♦ Título: Artemis Fowl y la hora de la verdad
Título original: Artemis Fowl and the Atlantis Complex
Autor: Eoin Colfer
Editorial: Montena



♦ SÍNTESIS: 

Queridas criaturas: Alguien tiene que salvar el mundo. Y me he dado cuenta, al fin, de que ese alguien soy yo. Por eso soy un genio; es mi razón de ser.
     Artemis Fowl ha perdido la cabeza. No hay ninguna duda. Es imposible que una de las mayores mentes criminales tanto en la tierra como del subsuelo se proponga salvar el planeta. Y aun lo es mas que quiera salvarlo del cambio climatico...Sencillamente no es propio de el. Al verdadero Artemis le importa un comino el deshielo de los polos, la desaparicion de los bosques y el agujero de la capa de ozono. Ademas, a pedido ayuda a las criaturas magicas... Artemis fowl hijo, el inteligente, autosuficiente y prepotente Artemis, ha pedido ayuda. ¿Se a vuelto bueno en verdad?¿Sera su nueva mision una forma para disimular intereses ocultos?¿A perdido la chaveta? La capitana Canija tiene que hacer lo que sea para poder recuperar al verdadero Artemis: hordas enteras de robots estan atacando la ciudad subterranea de Atlantis y el es el unico capaz de detenerlos.


♦ RESEÑA:

     En este septimo libro de la saga nos encontramos con un Artemis que desea hacer uso de su recientemente adquirida conciencia social. Sabe muy bien como hacerlo. Sabe muy bien a quien recurrir por ayuda. Sabe muy bien qué debe hacerse. Y también sabe todas las cosas que pueden salir mal. Y salen mal.

     En este libro nos encontramos con que Artemis no es inmune a la interacción con las criaturas mágicas, y así como su madre ya se había visto envuelta en problemas con elfos, esta vez le toca al propio muchacho: se encuentra a si mismo con Complejo de Atlantis, un trastorno bipolar del subsuelo.

     Creo que es este evento el que aporta mayor condimento a la trama, la lucha de Artemis contra si mismo, al tiempo que contra su nuevo enemigo.


♦ MI OPINIÓN:

     Al igual que en el libro anterior, mi principal queja es el nombre, no llego a entender de donde sacaron el nombre que le pusieron en la traducción.

     Desde el principio nos damos cuenta que esta historia es diferente. Me gusta pensar que este libro bien podría haber sido el segundo, el cuarto, el quinto, o el que sea. Es una de esas historias que no interfieren mucho en la línea central de la trama, ni aportan algo trascendente a la saga.

     Cómo dijo el propio Artemis en el epílogo: "Esta aventura ha sido diferente, Holly". 
Lo comparo al Prisionero de Azkaban de Harry Potter, es sumamente interesante, pero no corre por los mismo rieles.

     El principal aporte que me parece hace este libro a la saga son pequeños datos sobre personajes que todos adoramos pero no tienen demasiada participación (vamos, que el "¿Estáis buscando camorra?" me hizo reír como loca).


SPOILER [Seleccionar para leer]


¿Cómo osaste matar a Vinyaya, Eoin, cómo pudiste? Y con una muerte tan absurda, ella merecía ser un héroe, no un mártir.

     Orión es esa parte de Artemis que todos nos morimos por conocer y adorar. ¿Cómo no amarlo?

FIN DEL SPOILER



miércoles, 17 de abril de 2013

Hotel monta una Olvidoteca con los libros abandonados por los huéspedes


♦ El hotel Conde Duque de Madrid lleva adelante esta propuesta.
El País / España
12/07/2012 - 23:08
     La puerta del gran hotel Conde Duque se abre y lo primero que resalta en el hall es la Olvidoteca. 
     Al fondo hay cuatro cómodos sillones de piel en torno a una mesa, y una librería de caoba con unos 500 libros en español, inglés, francés, ruso, chino, árabe. Todos han sido olvidados por los huéspedes y están disponibles para ser leídos.
     Hace cinco años, Rafi Prieto García, gobernanta general del hotel desde hace casi 10 años, comenzó a notar que aumentaba el número de libros olvidados y no reclamados por los clientes. Así que le propuso al director ponerlos a disposición del público en una pequeña vitrina. Pronto, sin embargo, esa vitrina se llenó. Hacía poco que habían cerrado la sala de bingo que estaba en el sótano y el espacio por el que se accedía a ella desde el hall, cuenta, “estaba desaprovechado”.
Huéspedes en la Olvidoteca

     Por eso decidieron acondicionarlo y decorarlo, “sin desentonar con el resto”, para instalar ahí la Olvidoteca, “un nombre que tuvimos que patentar”, aclara Rafi Prieto, “porque esta es una idea muy original que no existe en algún otro hotel de España. Y quizá tampoco en el mundo”.
     Los libros no están clasificados por autor ni por título ni por idioma. Cada uno ha sido colocado, simplemente, donde había un hueco. Hay, sobre todo, novelas, poemarios, algunos ensayos, varias guías de viaje. Están, por ejemplo, Dios en las cárceles cubanas, de María Elena Cruz Varela; Alarma en el Tíbet, de Sebastián Estradé; The Von Kessel Dossier, de Leon Le Grand; The Reunion, de Joanne Fedeler; Les Misérables, de Victor Hugo; Veintitrés formas de hacer el amor, de Carmen Silva. Y el magullado ejemplar de Cómo ganar 1.000.000 de euros en Bolsa automáticamente, de Robert Lichello, todo un best sellercon un millón de copias vendidas en Estados Unidos, según anuncia en la portada.
     Los huéspedes pueden venir aquí, elegir algún ejemplar, leerlo aquí mismo o llevárselo a su habitación. Rafi Prieto, “gran lectora desde pequeña”, cuenta que este espacio “ha tenido mucho éxito. Tanto que ahora ocurre algo muy curioso, porque hay clientes que en su habitación nos dejan un libro con una notita: ‘Para la Olvidoteca”.
     “Esta Olvidoteca”, dice en español y en inglés un pequeño cartel plastificado en un rincón de la librería, “es la biblioteca de clientes para clientes que ustedes mismos van formando. Rogamos la devolución del libro al final de su estancia”.

Fuente: Diario El país

lunes, 15 de abril de 2013

Los viejos vagones del subte serán bibliotecas

♦ Línea A de subterráneos de Buenos Aires
GCBA /Argentina
15/04/2013 - 18:35



     Los centenarios vagones de la línea A de subterráneos que comenzaron a funcionar en febrero de 1913 hicieron sus últimos recorridos oficiales, pues sus coquetos coches de madera dejaron de transportar pasajeros luego de cien años pero reabrirán sus puertas a la brevedad... transformados en bibliotecas.


     El proyecto, que comenzó a circular recientemente, fue confirmado por el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. Según contó a los medios, serán grupos de dos vagones que funcionarán como bibliotecas públicas en distintas plazas de la ciudad. "Van a estar en dos corredores: el cultural del Sur, en la zona del Parque Lezama, y en las plazas cercanas al trazado de la línea A, como el Parque Rivadavia, Plaza Flores o Primera Junta", adelantó Lombardi.

     El proyecto contempla en total 10 "estaciones". La primera será inaugurada en marzo y el resto durante este año. Hasta entonces, los vagones estarán en depósitos.


Los servicios de las bibliotecas

     Según el ministro, la Ciudad aportará la primera camada de libros. Sin embargo, luego está estipulado un mecanismo de intercambio entre los mismos vecinos, que dejarán sus ejemplares a cambio de otros. "Es un sistema que funciona mucho en varias ciudades de Europa. Allí, los vecinos dejan sus libros en los bancos de las plazas y se llevan otros. Acá, en vez de bancos, habrá vagones", señaló Lombardi.

     A su vez, se brindará un servicio de "cuenta cuentos". Abuelos y jóvenes voluntarios leerán en voz alta distintos textos. "Esa también es una práctica consagrada en todo el mundo", resaltó el ministro macrista.

     En principio, las estaciones de lectura funcionarán abiertas al público durante varias horas al día sin requerimiento alguno. Sin embargo, "el proyecto contempla hacer carnets, como cualquier biblioteca, pero más que nada para poder tener un registro y mantener informados a los usuarios", destacó Lombardi. Además, los vagones contarán con servicio de wi-fi y pantallas solares para brindar un servicio sustentable.

     Los trenes centenarios contarán con un sistema impermeabilizante que evitará su deterioro. Además, se instalarán bajo estructuras que los protegerán de la lluvia.




Fuente: Clarín

lunes, 1 de abril de 2013

10 Sugerencias para la privacidad en línea

♦ Consejos para cuidar la información que compartimos en la red.
Walkiria B. /Argentina
01/04/2013 - 14:45


     Hace un par de meses me recomendaron un artículo sobre seguridad informática para bibliotecarios, pero que creo puede aplicarse a todas aquellas personas que utilizan internet regularmente.

     Las personas que participamos activamente en foros, publicamos textos originales en red, y nos conectamos desde cada dispositivo que nos lo permite debemos tener en cuenta estos tips que pueden salvarnos de grandes problemas:

     1) Cambiar las contraseñas para hacerlas seguras
Según la CNN Tech una contraseña de 8 dígitos puede ser hackeado en 2 horas, pero una contraseña de 12 caracteres toma 17 años, por lo que cuanto más larga y  compleja sea esta, mejor.

     2.) Proteger con contraseña sus dispositivos
Quizás esto parezca demasiado extremo, pero nadie está exento de perder el celular por la calle, que le roben el e-reader con wi-fi, o prestar el pen drive con información importante adentro. Una simple contraseña puede ahorrarnos el problema de que cualquiera pueda acceder a nuestra información.

     3). Cuidado con las redes Wi-Fi públicas gratuitas
Es escalofriante descubrir todas las maneras en que la gente puede acceder a la información de una persona que se encuentra utilizando una red pública de Wi-Fi. Gracias a la utilización de programas gratuitos como la extensión de Firefox Firesheep, las personas con absolutamente ninguna habilidad en hackeo puede ver en qué sitios estás navegando (algunos de los cuales incluyen Facebook, Twitter, Tumblr, Flickr) y entrar a los mismo copiando la información que introdujiste anteriormente. (Para más información lea: Cómo Hackear Facebook usando Firesheep). Y, por desgracia esto no es el único programa que hay.

     4.) Eliminar mensajes antiguos en las redes sociales
Los mensajes antiguos que fueron archivados por contener información importante son justamente los más vulnerables y buscados por quienes se dedican a robar información personal.

     5.) Editar la configuración de privacidad
Facebook y otras redes sociales están cambiando constantemente la forma en que manejan sus ajustes de privacidad. Hay que asegurarse de estar siempre al día en esas cuestiones y controlar lo que se muestra al público en general. Aunque la cuenta se use poco, siempre hay que estar atento a los cambios que los sitios pueden hacer en nuestra configuración de privacidad sin nuestro consentimiento.

     6.) Verificar lo que se está compartiendo
Hay tantos sitios web donde compartir y almacenar contenido, que hay que estar siempre atento acerca de los contenidos que hemos subido y quienes pueden acceder a ellos. Quizás alguna vez, y como respaldo, se subió a internet un trabajo importante para tener una copia del mismo a resguardo, sin saber que con la herramienta adecuada, cualquiera puede acceder a él y descargar una copia.

     7.) Evaluar las listas de amigos
Si no compartirías en la vida real una copia de tu boletín de calificaciones o un sobre con tu dirección con los amigos de tus amigos, o con completos desconocidos, ¿Por qué hacerlo en las redes sociales? Configura la privacidad para compartir lo que querés con quien querés, y si no sabés como hacerlo, asesorate. Eso puede evitar grandes problemas.

     8.) Cerrar viejas cuentas
Con el paso de los años uno crea cuentas en diversos sitios porque en ese momento lo creyó correcto, era necesario o queríamos hacerlo. Para evitar que la información allí almacenada caiga en malas manos, lo mejor es deshacernos de esas cuentas cuando caigan en desuso.

     9.) Invertir en la protección antivirus
Hay un montón de depredadores allí afuera creando archivos malicioso virus, gusanos, spyware, y troyanos; por lo que la protección antivirus en una necesidad absoluta. Esto es algo de lo que no se puede prescindir cuando se navega por la web y se descargan archivos y programas. Los virus y el malware no sólo pueden causar estragos en una computadora, algunos pueden acceder a datos confidenciales. Si no desea invertir dinero, invierta tiempo en conseguir un buen antivirus gratuito que funcione en tiempo real.

     10.) No responder nunca a los Spammers
Todos estamos en continuo entrenamiento para detectar los mails que contienen enlaces o archivos adjuntos que al ser abiertos causan estragos en la PC, pero muy pocos saben que el asunto no termina ahí.
Cuando uno recibe un mail que sabe es spam no debe siquiera abrirlo para verificar que lo sea. Acceder al mensaje le la pauta al creador que ese mensaje llegó y resultó atractivo. Entonces enviará más de ese tipo. Un buen ojo y un filtro de spam pueden ayudarnos con eso.



Fuente: Redacción propia a partir de OEDB 

lunes, 25 de febrero de 2013

Los dispositivos móviles pueden aportar valor añadido en las bibliotecas

Rafael Ibáñez opina acerca de las bibliotecas y las TICS
España

     Las bibliotecas pueden aportar un valor añadido a los ciudadanos a través de los dispositivos móviles, asegura el bibliotecario Rafael Ibáñez, quien está convencido de que adaptarse a los dispositivos móviles es una cuestión de supervivencia en la biblioteca como servicio.

     Ibáñez expuso durante el VI Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas varias experiencias puestas en marcha por la Biblioteca Municipal de Burgos, todas ellas relacionadas con el uso de la tecnología. Bajo el título Re-inventando la biblioteca, re-creando la ciudad presentó los proyectos Luz de tinta, Paseos literarios por Burgos, Relatos para Jorge y el portal de referencia e información comunitaria construido sobre Netvibes.

     Ibáñez, que habitualmente contribuye en el blog BiblogTecarios, transmite en la entrevista realizada por la Fundación una actitud de interés por la experimentación hacia la tecnología que encaja con el talante de la Biblioteca Municipal de Burgos, en la que trabaja. «Siempre hemos tratado de acercarnos a las nuevas ofertas tecnológicas con ánimo de explorar sus posibilidades», afirma. Por eso la Biblioteca Municipal de Burgos sirve de avanzadilla al resto de la administración municipal y va incluso por delante de sus usuarios, que esperan a que los avances tecnológicos estén consolidados para incorporarlos a su vida cotidiana, explica.

     Algunos de los proyectos presentados durante el Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas hacen uso de tecnologías que requieren dispositivos móviles (smartphones, tabletas, iPod u otros), como la realidad aumentada, los códigos QR o el podcast. Ibáñez opina que las bibliotecas no pueden quedarse atrás en este sentido, pues no se trata de una cuestión de moda o modernización. En este sentido, pueden aportar la selección y organización de la información, orientando al usuario en la satisfacción de sus necesidades, siempre con una gran inmediatez, en el momento y lugar en que el usuario lo demande, pero también ofrecen la posibilidad de poner a disposición del usuario información relacionada con su entorno.

     Al preguntarle sobre cómo surge la innovación en su biblioteca, Ibáñez asegura que resulta de la convergencia de dos realidades: «la necesidad que tiene la biblioteca de acercarse, atraer y mantener la fidelidad de sus usuarios, y el innegable interés del propio personal bibliotecario por explorar nuevas fórmulas para satisfacer su vocación de servicio».

     En el caso de la Biblioteca Municipal de Burgos, la práctica adquirida en el manejo de redes sociales les ha permitido introducirse en los códigos QR, la geolocalización o la realidad aumentada, con el objetivo de experimentar sus posibilidades y darlas a conocer de manera práctica a los burgaleses, con la única limitación de que no resultasen onerosas para el presupuesto. Además, «a medida que ha ido creciendo la complejidad de los proyectos, mayor ha sido la implicación voluntaria del personal», explica Ibáñez.

     «Los usuarios han acogido estas novedades con cierta sorpresa y curiosidad», declara. Pero, desde su punto de vista, el hecho de que la creciente aceptación de las propuestas tecnológicas de la biblioteca se realice de manera un tanto pausada facilita que la transición hacia los servicios bibliotecarios “reinventados” resulte calmada, sin sobresaltos que alteren la necesaria connivencia entre la Biblioteca y el usuario.

     Desde el punto de vista de Ibáñez los bibliotecarios deben sacudirse la pereza y apostar por la formación continuada, porque la tecnología llega para instalarse en nuestras vidas y las bibliotecas no pueden permanecer al margen. «Si bien es cierto que en muchas bibliotecas la escasez de personal obliga casi a limitarse a la atención directa y personal al usuario, también lo es que la incorporación a las redes bibliotecarias y los programas de catalogación compartida han permitido “rescatar” un tiempo que no debe desaprovecharse, sino invertirse en la innovación para la mejora de los servicios ya existentes y la creación de otros nuevos», afirma el entrevistado. Otra opción es seguir la estela de aquellos compañeros que investigan y analizan las posibilidades bibliotecarias de las novísimas tecnologías.

     «Sólo con una actitud positiva —advierte Ibáñez— podremos convertir las novísimas tecnologías en magníficas aliadas de los servicios bibliotecarios, que sin ellas languidecerán irremisiblemente al disociarse de una nueva realidad cada más asentada.»

     El texto de la comunicación sobre las experiencias de la Biblioteca Municipal de Burgos en el VI Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas puede descargarse en pdf desde este enlace, y en este otro tenemos la presentación utilizada.

♦ MI OPINIÓN

     Como ya dije en posts anteriores, para mí no hay nada mejor que el hecho de que la gente se anime a pedir un cambio. Si puede implementarse plenamente, genial, sino, se buscará la manera de incorporarlo progresivamente.

     Las nuevas tecnologías son un aliado muy poderoso de la cultura escrita, porque como ya dije antes, quien quiera acceder a los libros, se acercará a ellos como quiera y pueda. Y si las bibliotecas pueden ofrecerle distintas posibilidades, mejor.




Fuente: Fundación GSR